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¿Sabías que el cuidado adecuado de tus sábanas no solo prolonga su vida útil, sino que también garantiza suavidad y frescura en cada noche de descanso?

Con prácticas sencillas de lavado, secado y almacenamiento, mantendrás su calidad como nueva. Es por ello que “Textiles Manttra” te comparte ciertas recomendaciones de cuidado para tus sábanas de alto rendimiento.

1. Limpieza correcta desde el primer uso:
Antes de estrenar tus sábanas, lávalas para eliminar residuos de fabricación y suavizar las fibras. Usa agua fría o tibia y un detergente suave para preservar el color y la textura.

2. Lavado regular pero delicado:El lavado de sábanas es un tema relativo, cuya frecuencia varía según el entorno: mientras en el hogar puede ajustarse a hábitos personales, en hotelería responde a estándares estrictos de higiene y rotación.

Lucía García López, profesora de Microbiología General e Inmunología y Gracia del Río Piñero, especialista en Dermatología del Hospital Vithas Sevillalas coinciden en que las sábanas deberían ser lavadas al menos una vez a la semana o como máximo, cada 10 días para minimizar los riesgos a la salud a nivel de hogar.

En el ámbito hotelero, se recomienda lavar las sábanas tras cada salida de huésped, garantizando así la higiene y evitando cualquier inconveniente en términos de salud para los próximos ocupantes.

En ambos casos deben ser lavadas a una temperatura máxima de 40°C evitando el uso excesivo de suavizantes, ya que pueden dejar residuos que disminuyen la transpirabilidad de la tela. Opta por detergentes líquidos neutros y ciclos de lavado delicados.

Los detergentes líquidos neutros limpian eficazmente sin dañar las fibras. Al no contener blanqueadores agresivos ni químicos fuertes, protegen el color, evitan que la tela se vuelva áspera y conservan la suavidad.

Los ciclos de lavado delicados son clave ya que reducen la fricción y el desgaste de la tela, evitando que pierda suavidad o se deteriore con rapidez. Este tipo de lavado es clave para preservar la resistencia, el color y los acabados especiales de las sábanas.

Uno de los aspectos más importantes para realizar un buen lavado es alcanzar un pH neutro. Se recomienda un pH de 7 y 7.1 ya que son seguros para usar tanto en entornos profesionales como en el hogar, ya que no representan un riesgo para la piel.

Se recomienda iniciar el lavado con un detergente neutro, ya que es más suave con las fibras. Si la mancha persiste, puedes pasar a un detergente alcalino, y si aún no se elimina, recurre a uno ácido.

La lógica es simple: lo que no remueve un detergente neutro, probablemente lo logre uno alcalino, y lo que el alcalino no quite, el ácido podrá hacerlo. La clave está en aplicar los productos de menor a mayor intensidad para cuidar al máximo la prenda.

3. Secado que protege las fibras internas:
Si usas máquina secadora, selecciona una temperatura baja o media, menor a 60°C para evitar que las fibras se debiliten. El secado al aire libre es ideal, lo recomendado son 20°C con buena ventilación y baja humedad, evitando la exposición al sol ya que esto acelera el desgaste de las fibras y provoca que los colores se desvanezcan.

Muchos hoteles de prestigio en Ecuador retiran las sábanas de la secadora con una ligera humedad porque esto facilita el planchado, evita arrugas profundas y protege las fibras, ya que el calor extremo y el secado total pueden endurecer la tela y acortar su vida útil.

4. Planchar con precaución:
Realiza un planchado ligero a temperatura máxima de 110°C sin vapor ya que el agua a esa temperatura podría dejar marcas, manchas de humedad o deformar fibras delicadas (como microfibras, poliéster o mezclas finas). Esto ayuda a mantener las fibras alineadas y la superficie suave. Evita temperaturas muy altas, especialmente en telas delicadas como algodón o satín.

5. Almacenamiento y doblado adecuado:
Guarda las sábanas limpias en un lugar fresco y seco. Después del proceso de lavado dobla bien cada juego y almacénalo preferiblemente dentro de una bolsa de tela transpirable o funda de almohada. Esto evita la acumulación de polvo, humedad y malos olores.

A nivel de hotelería, el doblado de sábanas suele hacerse apilando varias una sobre otra, lo que provoca que las que quedan en la parte inferior soporten mayor peso y, con el tiempo, acumulen más arrugas.

Para conservar mejor su presentación, es recomendable doblarlas individualmente o en pilas más pequeñas, permitiendo que el tejido respire y mantenga un alisado uniforme, evitando la formación de pliegues marcados antes de su uso.

En el caso de las fibras naturales como el algodón, lino o lana poseen un período de descanso posterior al lavado, ya que durante ese tiempo recuperan su tensión y forma original.

 

En la industria textil se acostumbra a dejar relajarse al tejido unas 24 a 48 horas según su composición, lo que aumenta su estabilidad dimensional y suavidad.

Aplicado al uso doméstico, se aconseja permitir al menos 12 a 24 horas de descanso entre uso y nuevo ciclo de lavado o planchado, facilitando que las fibras se acomoden y prolonguen la vida útil de las sábanas.

El cuidado adecuado convierte a tus sábanas en una inversión que perdura en el tiempo. Cada ciclo de lavado, secado, almacenamiento y doblado realizado correctamente preserva su suavidad, resistencia y elegancia.

En Manttra, entendemos que un descanso de calidad se construye con textiles que mantienen su desempeño y estética impecables noche tras noche. Por ello, compartimos estas recomendaciones técnicas, diseñadas para maximizar la vida útil de nuestras sábanas de alta gama y garantizar que cada uso refleje la excelencia que caracteriza a las sábanas de Manttra.

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